Las obras de la fase I y II están permitiendo que la iglesia se mantenga en pie y frene su alarmante deterioro.
El Obispo de Zamora no dudó en señalar que «es un auténtico milagro lo que estamos contemplando»
Esta mañana hemos acompañado al obispo de Zamora, Mons. Fernando Valera, en su visita a la iglesia de San Pedro en Villalpando.
Junto a Javier Faúndez, presidente de la Diputación Provincial, y autoridades locales hemos visto de primera mano los avances en la restauración del histórico templo mudéjar, construido en el último tercio del siglo XII, aunque en el que se desarrollan otros estilos artísticos posteriores como el gótico o el barroco. Su importancia radica en que aún
conserva su primitiva cabecera plana con arcos de ladrillo, un elemento mudéjar que sólo está presente en Villalpando.
La iglesia de San Pedro se ha convertido en un ejemplo de movilización ciudadana para salvar el patrimonio mediante la creación de la comisión Salvemos San Pedro apoyada por Obispado, Diputación y Fundación ZamorArte. El objetivo inmediato es salvar el templo pero el fin último es convertirlo en un espacio museístico que acoja el invaluable patrimonio mueble que atesora la localidad y su comarca con piezas de un valor cultural extraordinario. Las decenas de piezas artísticas procedentes de iglesias, ermitas y monasterios de Villalpando, hoy tristemente desaparecidos, abarcan desde época medieval hasta el siglo XIX.