La Fundación Zamorarte, dedicada a la salvaguarda y promoción del patrimonio cultural religioso, y Lignum Sonus Music han firmado un convenio de colaboración para el desarrollo de actividades culturales, musicales y divulgativas vinculadas a la música sacra en la diócesis de Zamora.
El acuerdo fue suscrito por Juan Carlos López Hernández, director de la Fundación Zamorarte, y Miguel de Luis Bragado, presidente de Lignum Sonus Music, con el objetivo de establecer un marco estable de colaboración que permita poner en valor los templos y el patrimonio cultural gestionados por la Fundación a través de la música.
Lignum Sonus Music es una agrupación dedicada a la interpretación instrumental y vocal, con una trayectoria vinculada a la difusión musical en espacios patrimoniales, especialmente en contextos relacionados con la música sacra. Ambas entidades comparten el interés por promover iniciativas culturales que contribuyan a la conservación, difusión y respeto del patrimonio religioso.
El convenio contempla la organización y desarrollo de actividades musicales y culturales en los templos administrados por la Fundación Zamorarte u otros espacios que esta determine. Entre los compromisos asumidos, la Fundación facilitará el uso de los templos para ensayos y conciertos, garantizando siempre el respeto, el decoro y la solemnidad propios de los espacios de culto, y cederá de forma temporal el templo de la Magdalena para los ensayos grupales de la agrupación.
Asimismo, la Fundación se compromete a dar difusión a las actividades conjuntas mediante la inclusión del logotipo de Lignum Sonus Music y la mención expresa de su colaboración en materiales promocionales, publicaciones y comunicaciones oficiales.
Por su parte, Lignum Sonus Music aportará su experiencia musical en las actividades organizadas por la Fundación, velando por el cumplimiento de las normas de respeto propias de los templos y ofreciendo un concierto anual con carácter benéfico, cuya recaudación, en su caso, se destinará a los fines de la Fundación Zamorarte.
El convenio tiene una vigencia inicial de dos años, con renovación automática por periodos iguales, y establece un marco de cooperación orientado a reforzar la vida cultural y musical de la diócesis, contribuyendo a la puesta en valor del patrimonio religioso a través de la música.









