El joven violista zamorano Mario Carpintero protagoniza este sábado 26 de septiembre, a las 20:00 horas, una nueva cita del ciclo «Música que restaura» en la iglesia de San Cipriano. El concierto da continuidad a una programación de la Fundación ZamorArte que está obteniendo una destacada respuesta y que vincula música, patrimonio y solidaridad.
Las entradas tienen un precio de 10 euros y pueden adquirirse en la Librería Diocesana de Zamora, en horario comercial. La recaudación se destinará al mantenimiento del patrimonio diocesano, de modo que la asistencia al concierto permitirá disfrutar de la música y contribuir directamente a la conservación de un legado que pertenece a todos.
La actuación de Mario Carpintero toma el relevo de los cuatro primeros conciertos del ciclo, que han congregado ya a más de 500 espectadores en San Cipriano.
Un joven músico vinculado a Zamora
Nacido en Zamora en 1999, Mario Carpintero comenzó sus estudios de viola a los siete años con Raquel Llorente en el Conservatorio Profesional de Música de Zamora. Tras graduarse en 2017, recibió el Premio Extraordinario de Enseñanzas Profesionales de Música de Castilla y León en 2018.
Posteriormente estudió en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid con Thuan do Minh, donde centró parte de su formación en el cuarteto de cuerda con Helena Poggio, integrante del Cuarteto Quiroga, y Carole Petitdemange, del Ardeo Quatuor.
Su formación continuó en la Escuela Superior de Música Reina Sofía, dentro de la Cátedra de Viola Fundación BBVA, con Diemut Poppen, Jonathan Brown y Laure Gaudron. Su trayectoria le ha permitido participar en conciertos y encuentros nacionales e internacionales y actuar en escenarios como el Carnegie Hall de Nueva York, el Musikverein de Viena, el Teatro Real, el Auditorio Nacional de Música, el Palau de la Música de Barcelona o L’Auditori.
Desde 2025 es miembro de la European Union Baroque Orchestra y profesor de viola en el Conservatorio Superior de Música de Castilla y León. Mantiene, además, una estrecha relación con su ciudad natal, donde dirige desde 2021 la Joven Orquesta Sinfónica de Zamora.
Más de 650 participantes durante septiembre
El concierto llega después de unas semanas de intensa actividad para la Fundación ZamorArte. Más de 650 personas han participado durante septiembre en los conciertos de «Música que restaura» y en las visitas teatralizadas de «Tristán, el cantero del Románico».
Esta respuesta consolida una programación concebida para abrir los templos, llenarlos de vida y acercar el patrimonio zamorano a públicos diferentes mediante experiencias vinculadas con la música, el teatro y la gastronomía.
El ciclo «Música que restaura», patrocinado por la Diputación Provincial de Zamora, comenzó el 11 de septiembre con Luis Santana y continuó el día 17 con Lignum Sonus. El 18 de septiembre fue el turno de Capella Ocellum Durii, mientras que el sábado 19 la Joven Orquesta Sinfónica de Zamora protagonizó el cuarto concierto del programa.
Las cuatro propuestas han congregado a más de 500 asistentes y han confirmado la buena acogida de una iniciativa que vincula directamente la actividad cultural con la conservación del patrimonio religioso de la provincia.
Los conciertos permiten disfrutar de la música en uno de los espacios patrimoniales más singulares de Zamora, la iglesia de San Cipriano, cuya belleza y extraordinaria acústica contribuyen a convertir cada actuación en una experiencia diferente. El ciclo quiere, además, que cada entrada se traduzca en una aportación concreta para conservar este patrimonio.
Nuevos recursos para la conservación
Los fondos obtenidos a través de «Música que restaura» tendrán diferentes destinos patrimoniales. Parte de la recaudación contribuirá al pago de la primera fase de la restauración de la iglesia de Santa María Magdalena de Zamora, uno de los grandes referentes del románico de la ciudad y para cuya intervención ZamorArte mantiene abierta una campaña de micromecenazgo.
Otra parte ayudará a sufragar la restauración de la corona de la Virgen del Rosario de Valer de Aliste. De este modo, la Fundación refuerza su compromiso con la conservación del patrimonio religioso tanto de la capital como del conjunto de la provincia.
Cultura, patrimonio y experiencias
A los participantes en los conciertos se suman cerca de 150 personas que disfrutaron los días 17, 18 y 19 de septiembre de las visitas teatralizadas de «Tristán, el cantero del Románico», patrocinadas por el Ayuntamiento de Zamora.
La representación celebrada el sábado 19 puso fin a una nueva temporada de pases que ha permitido descubrir el románico zamorano de una manera diferente. Teatro, divulgación histórica y contacto directo con los templos se integran en una experiencia diseñada para acercar el patrimonio a públicos diversos.
Tanto «Música que restaura» como «Tristán, el cantero del Románico» responden a una misma forma de entender el trabajo de ZamorArte: abrir los templos, dotarlos de actividad y crear una relación más cercana con unos espacios que forman parte de la historia y de la identidad de Zamora.
A estas propuestas se han sumado también las degustaciones de queso y vino de la tierra, gracias a la colaboración de EILZA, Castro Mendi y las Rutas del Vino de Zamora. Estas degustaciones han permitido prolongar las actividades en un ambiente distendido y generar espacios de encuentro entre participantes, artistas y organización.
Música, teatro, patrimonio y gastronomía confluyen así en una propuesta cultural más amplia, capaz de convertir los templos no solo en lugares que se visitan, sino también en espacios vivos de encuentro y convivencia.
El resultado confirma la línea de trabajo emprendida por la Fundación ZamorArte, basada en la colaboración institucional y en la búsqueda de nuevas fórmulas para conservar, divulgar y dinamizar el patrimonio religioso. Una tarea respaldada por sus patronos, la Diócesis de Zamora, la Diputación Provincial y Caja Rural de Zamora, a los que próximamente se incorporará la Universidad Pontificia de Salamanca.
La próxima oportunidad para sumarse a esta propuesta será el sábado 26 de septiembre, a las 20:00 horas, en la iglesia de San Cipriano, con Mario Carpintero. Las entradas están disponibles por 10 euros en la Librería Diocesana.
Cada entrada permite disfrutar de una nueva noche de música y colaborar directamente con el mantenimiento del patrimonio diocesano. Porque esa es la idea que ZamorArte quiere convertir en seña de identidad de su trabajo: la cultura restaura la cultura.










